¿Qué está pasando con los derechos de autor?

Seguramente estén al tanto de que hay un manifiesto que está circulando por la red a un ritmo trepidante. Seguramente han leído en los periódicos de hoy, oído en la radio o visto en la televisión que parece haber estallado una guerra entre internautas, músicos y cineastas. Es probable que estén confusos con lo que está pasando. Es normal, porque estamos en una tesitura de la vida moderna y hacerse el cuerpo a cambios tan bruscos es muy difícil y más si los medios generalistas no lo terminan de explicar bien.

Todo esto ha empezado con el anteproyecto de ley de economía sostenible, donde la gente del ministerio de cultura intentó colar un punto que venía a decir que el gobierno creará una comisión “competente” con capacidad para cerrar los sitios web que hasta ahora, los jueces con la ley vigente en la mano no podían cerrar.

La señora ministra de cultura González Sinde conoce muy de cerca la industria del cine y de la música, tanto que está al límite de ser incompatible su cargo con su pasado . El problema principal es que ella sólo conoce bien bien la vieja y trasnochada industria cinematográfica y discográfica y piensa inocentemente que toda la nueva música y cine aspira a seguir siendo partícipe de ese modelo de negocio tradicional por lo que poder controlar lo que pasa en ese mundo oscuro que es internet pasa a ser una necesidad urgente.

Lo cierto es que esto del internet ha sido una irrupción tecnológica de unas magnitudes tan descomunales que no nos queda otra que replantearnos muchos conceptos que parecían absolutos, como los derechos de autor.

Internet básicamente son personas intereactuando con computadores. Es como la vida real, pero con unos cacharros que permiten que todo fluya más rápido. Nadie nace sabiendo y nuestros conocimientos y por tanto nuestra capacidad creativa depende de la información a la que estamos expuestos desde pequeños.

Al principio de los tiempos, la única información que recibíamos eran los sucesos que directamente captaban nuestros sentidos, después desarrollamos el lenguaje para contar esas experiencias sensoriales a nuestros semejantes y luego más tarde la pintura y la escritura para hacer lo mismo evitando tergiversaciones propias de la memoria humana. El arte fue otra respuesta para una necesidad tan humana como es la expresión. La evolución de las tecnologías de la información, es la que explica la Historia, es la que ha hecho que pasemos de ser seres prehistóricos que vivían en cuevas a ser seres históricos, urbanitas del siglo XXI.

Haber conseguido digitalizar cualquier tipo de información en ceros y unos es lo más grande que hemos hecho como especie. Y luego vino internet que permitió la transmisión instantánea de los mismos. Hacer copias de información en este terreno de juego tiene un coste cero por lo que es normal que una industria basada en la distribución de la copistería como son básicamente la industrias remanentes discográficas, cinematográficas y editorial se arruinen con la aparición de internet.

Pero entonces ¿va a acabar internet con la música, el cine, los escritores, los fotógrafos? ¿ se va a acabar con la creación artística? Rotundamente no, más bien todo lo contrario. Estoy convencido que nunca hubo tantos y tan buenos artistas sobre la faz de la Tierra, muchos propiciados y motivados en gran parte gracias a internet. Es cierto que la mayoría de ellos son aficionados y no viven de ello, ni tienen yates, ni aviones, ni van en limusina, pero también es cierto que muchos crean obras mucho más interesantes y hasta son felices con sus vidas. Antes sólo podían tener fama y seguir adelante los que se encontraban un sello discográfico, una editorial o una productora, los que tenían dinero o buenos conocidos.

Hoy salen cuatro chavales en Sevilla, con 40 euros, y al día siguiente los conoce media España. Es cierto que la red todavía está verde haciendo dinero, pero es simplemente más inteligente verlo como una oportunidad, como hacen iTunes, Spotify, Bubok que como un problema.

Lo que defiende el manifiesto no es el gratis total, lo que defiende el manifiesto es el camino natural que toda la sociedad partícipe de internet tuvo, tiene y tendrá.

  1. rafael’s avatar

    Muy muy bueno el articulo, se puede decir mas alto pero no mas claro. Si ya no lo entienden, es porque no quieren

  2. Anonymous’s avatar

    Pues tienes razón. El arte ha existido, existe y existirá al margen de la SGAE. Recuerdo, de chica, mucho antes de que se hubiera extendido esto de internet, que ya entonces le metiamos horas al cassette para grabar las canciones que más nos gustaran. También hacíamos copias del original, vale, que alguien tenía que comprarlo, pero los demás lo grabábamos después, y no por ello tenías conciencia de cometer un delito. No lo es.

    Bonita foto, y buen artículo